Una definición no esotérica de «Encontrarse con uno mismo»

Yo creo que cuando alguien habla de «viajar para encontrarse con uno mismo» no sabe qué es lo que está diciendo.

«Encontrarse con uno mismo» suena como una frase cliché. Esotérica. Subjetiva. Cuando la mencionas, te hace sentir como que eres alguien profundo, que está buscando algo más grande en la vida que pagar una hipoteca.

Cada vez que pienso en la versión esotérica de «Encontrarse con uno mismo», me imagino a alguien haciendo yoga

Pero al no saber a qué nos referimos cuando hablamos de «encontrarse con uno mismo», es difícil que podamos salir a viajar y alcanzar algún resultado.

Dudo seriamente que exista una persona en este planeta que fue a viajar por un largo tiempo, y de un momento a otro haya dicho «Oh, me encontré!». No tiene sentido.

Acá va mi propuesta no esotérica: «Encontrarse con uno mismo» es exactamente lo mismo que «conocerse a uno mismo».

¿Y por qué diferenciarlas, si son lo mismo?

«Encontrarse con uno mismo» es complejo. «Conocerse a uno mismo», en cambio, se puede desglosar y entender mejor.
Se puede traer de vuelta a la Tierra.

Para conocerse a uno mismo, hay que entender cómo funciona nuestro cuerpo y mente en cada situación que se nos presenta.
Y la única manera de entenderlo, es observándonos a nosotros mismos.

Una vez que nos entendemos lo mejor posible, sabemos cómo ordenar nuestras vidas para aprovecharlas al máximo, y a la vez sabemos cómo disminuir el sufrimiento innecesario.

Algunos puntos de observación:

¿Cómo son mis pensamientos cuando he dormido poco? ¿O cuando he comido poco? ¿O cuando he comido mucha chatarra? ¿Siento ansiedad, angustia, o alguna otra sensación desagradable?

¿Cómo funciona mi cuerpo cuando he dormido poco? ¿O cuando lo he llevado al límite del cansancio físico? ¿O cuando llevo meses sin una alimentación decente?

¿Cómo estoy de ánimo cuando medito, o hago deporte, o alguna otra actividad sana? ¿Cómo es el antes v/s el después de cada actividad?

¿Cómo me siento cuando paso mucho tiempo solo? ¿O cuando paso mucho tiempo acompañado?

¿Qué me gusta hacer cuando estoy con otros? ¿Qué me molesta que me digan? ¿Cómo cambia mi personalidad cuando estoy solo v/s acompañado?

¿Qué me hace sentir vivo? ¿Y qué me hace querer morir de aburrimiento?

¿Qué cosas que a otros les sale fácil a mi se me hacen difíciles? ¿Y qué cosas que a otros se le hacen difíciles a mi me salen fáciles?

Lo sé, son demasiadas preguntas. Y esas son sólo las que se me ocurrieron en 10 minutos mientras me tomaba un café.

Pero no te preocupes, no es tan difícil.
Más que andar respondiendo preguntas a cada rato, lo importante es detenerse unos minutos cada día para pensar cómo estuvimos en cada momento.

Los ultramaratonistas buscan explorar sus límites físicos. Un método para conocerse más a uno mismo.


Poco a poco, irás identificando patrones: «Cada vez que pasa esto, me siento/reacciono/me comporto así…»

Después de un tiempo prolongado de observación, una vez que encuentres esos patrones que se repiten una y otra vez, puedes diseñar una estrategia para tomar mejores decisiones, y así mejorar tu vida.

Algunos ejemplos:

Si te das cuenta que cuando no duermes tomas decisiones atarantadas que te hacen sentir arrepentido, entonces lo mejor es fijarse una regla de no tomar decisiones importantes cuando has dormido menos de cierta cantidad de horas. Lógico, ¿no?

Si descubres que cierta persona te saca de quicio cada vez que te la encuentras, quizás lo mejor es meditar brevemente antes de cada reunión para llegar calmado. O mejor aún, evitar ver a esa persona.

Si te das cuenta que siempre que has comido poco estás de mal humor, entonces conviene que te prohibas discutir con alguien sin antes haber comido algo.

Si descubres que, después de tres horas de deporte intenso todo tu cuerpo empieza a fallar, quizás lo mejor es que nunca pases ese nivel. O al menos tener más cuidado cuando te acerques al límite

Para terminar, te dejo una de mis frases favoritas. Se le atribuye a Sócrates:

«Una vida sin examen no merece ser vivida»

Sócrates

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Juan Pablo Toro
Juan Pablo Toro

Deportista Nómade

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4 comentarios

  1. Me gustó harto la frase final, no la conocía. Le encuentro toda la razón, someterse a desafíos suele ser una excelente forma para crecer como persona y darle sentido a la vida. Me queda la duda por qué la citas en este artículo en particular, aunque bueno no todo tiene una razón de ser.

    Jajajaja que grande! Nuevamente me haces reír en una parte del artículo, por favor cuéntame si ya llegó el momento en que dijiste «Oh! Me encontré!»

    1. Te refieres a la frase de Sócrates? Creo que calza perfecto para este artículo. Se refiere a la importancia de destinar tiempo y atención a conocerse más a uno mismo!
      Y sobre el «Me encontré!», claramente no jajaja. Pero ni te imaginas las cosas que he descubierto de mí en este viaje!

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