Cómo motivarse a hacer deporte cuando estamos cansados

Cuando se trata de motivarse a hacer deporte, hay una creencia muy equivocada en la sociedad.
Tendemos a pensar que primero viene la motivación, y después salimos a hacemos deporte. Que vamos a despertar todos los días con ganas de ir a un gimnasio a levantar pesas o salir a trotar.

Pero eso pasa sólo cuando tenemos un exceso de energía acumulada. Es cuando hemos pasado tanto rato sentados, que nuestro cuerpo suplica un poco de actividad física.
No conozco a ningún deportista que despierte así de motivado todos los días.

En un día normal, la persona promedio no despierta con ganas de ir a un gimnasio o salir a trotar a la calle.
En un día normal, la persona promedio despierta cansada, con ganas de quedarse en el sillón. Es parte de nuestra naturaleza buscar conservar energía.

En la práctica, es mucho más útil pensar sobre motivación para hacer deporte en reversa: uno hace deporte, y en el camino encuentra la motivación.

Para explicarme más en detalle, pondré el ejemplo de un tipo que le gusta salir a trotar. Tanto así, que trota todos los días con tal de entrenarse para una maratón.
A menos que sea un sujeto extraordinario que tiene una fuente de energía inagotable, su proceso diario es el siguiente:

1)Nuestro amigo despierta sin ganas de hacer nada, porque está cansado. No siente motivación para hacer nada. Todo su ser le dice que se quede en la cama, o viendo Netflix en el sillón.
Pero hay algo de lo que está 100% seguro. Sabe que, si de alguna forma logra ponerse en marcha, al cabo de unos minutos la motivación llegará. Y se sentirá increíble.

2)Todavía sin motivación, nuestro amigo se viste para hacer deporte. Mientras se pone los zapatos, su voz interior le dice una y otra vez que vuelva a la cama o al sillón. Se siente molido y de mal genio, y un poco masoquista.
Pero se sigue recordando una y otra vez que, una vez que ya esté en marcha, se sentirá energizado y motivado. Sabe que el proceso es así, porque lo ha vivido cientos de veces.

3)Ya vestido, y aún con poco y nada de energía, sale a la calle y empieza a trotar. Le duele todo, así que va lento hasta sentir que entra en calor.

4)A los pocos minutos, se empieza a sentir cada vez mejor. Es como si se hubiera tomado un café. Está despierto y con ganas de más. El dolor se va, y ahora puede trotar decentemente. Después de un inicio terrible, recién ahora se siente bien.

5)Ya motivado y habiendo entrado en calor, nuestro amigo aprovecha la motivación que tiene para continuar con un entrenamiento de calidad.

6)Al final del entrenamiento, se siente increíble. No sólo es el hecho de que está motivado y tiene mucha más energía que la que tenía antes de hacer deporte, si no que además logró vencer esa voz que le decía «¡Quédate en el sillón!». Logró dominarse a sí mismo.

7)Al día siguiente, vuelve a repetir el proceso. Y mientras más lo repite, más fácil es ponerse en marcha cada día.

Courtney Dauwalter y su video "The Source", la famosa Barkley Marathons
Sal a hacer deporte por más que no tengas ganas. La motivación llega después

Quizás te estás preguntando: ¿Pero entonces, cuándo descansamos?

Entrenar duro todos los días no es bueno. Puede llevar a que te fundas, o hasta incluso lesionarte.
Es necesario descansar cuando el cuerpo lo pide.
Hay algunos indicadores que podemos usar para saber si necesitamos descanso o no:

 1)Cuando haces deporte por mucho rato, y nunca logras encontrar motivación, posiblemente necesitas descansar. Hay veces que, por más que insistes, la motivación nunca llega. Te vendría bien uno o dos días de descanso.

2)Cuando estás notoriamente de mal genio, posiblemente necesitas descansar. Si te encuentras a ti mismo irritándote por cosas que por lo general no te molestan, puede ser que has hecho demasiado deporte.
En vez de andar peleando innecesariamente con un familiar o un amigo/a porque estás de mal humor, elige darte un día libre, o lo que necesites para recuperar el buen ánimo.

3)Cuando tienes demasiados dolores, es posible que necesitas descansar.
Con dolores no me refiero a estar molido. Estoy hablando de esos dolores que se sienten como si te hubieras desgarrado, o te molestara un nervio. Son notoriamente desagradables, porque uno siente que algo no anda bien. Descansa tanto como necesites para recuperarte. Es mejor darse una semana libre, que estar lesionado por meses.

¿Y cómo descansamos?

En vez de quedarse acostado todo el día en un sillón, se hace lo que se llama «descanso activo». Actividad física leve.
Salir a caminar.
Subir un cerro que no exija tanto.
Andar en bicicleta.
Nadar lento.
Elongar o hacer yoga.
Etc.

Aparte de eso, se cuida el sueño y la alimentación. Muchas verduras, proteína, y agua. Cero chatarra y alcohol.

No busques motivarte para hacer deporte. Sal a hacer deporte, y después encuentra motivación.

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Juan Pablo Toro
Juan Pablo Toro

Autor Deportista Nómade

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2 comentarios

  1. Grande Torito! Me gustó eso de «Es parte de nuestra naturaleza buscar conservar energía». A veces uno piensa que solo le pasa a uno, cuando en realidad es algo completamente normal y generalizado. El decidirse a hacer deporte o alguna actividad física se asemeja a levantarse en la mañana.
    Tienes alguna técnica o sugerencia para que esto sea más fácil? En lo personal,
    creo que lo ideal es automatizar el proceso o no permitirse pensar y solo hacerlo.

    Un abrazo Torito, cuídate!

    1. Hola mi fiel amigo!
      Me alegra saber que estás leyendo mis artículos.
      Escribí uno en la sección «Deporte» sobre cómo hacer deporte cuando estamos desmotivados.
      Un abrazo!

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