El camino para una vida extraordinaria

Pedaleando en Anatolia por una vida extraordinaria. Si haces zoom, verás a una oveja montándose a otra.

Hay muchos caminos que puedes elegir para alcanzar una vida extraordinaria. Pero todos ellos tienen tres partes en común:

Parte 1: Aceptas llevar a cabo un desafío que te hace salir de la zona de comfort.

Lo que sea que te interese probar. Aquello que sabes que, si no lo haces, te arrepentirás cuando estés a punto de morir.

Parte 2: Salir de la zona de comfort te lleva a crecer como persona

Salir de la zona de comfort te lleva a pasar por ratos incómodos y hasta incluso sufrir.
Pero sabes que esa incomodidad y crecimiento es necesario para lo que quieres alcanzar, así que no se siente como algo malo.
Esa incomodidad y sufrimiento provoca que, con el paso del tiempo, te vuelvas más duro física y mentalmente.
Sin darte cuenta, sufres mucho menos por algo que antes te hacía sufrir mucho, y disfrutas mucho más cosas que antes no disfrutabas.
Llevar a cabo el desafío te convierte en una mejor versión de ti mismo comparado con cómo eras antes. Creciste como persona.

Parte 3: repites la parte 1 cada vez que puedas.

Si repites la parte 1 suficiente cantidad de veces, al final de tu vida  habrás crecido tanto como pudiste llegar a crecer, habrás tenido miles de aventuras, y no estarás arrepentido de nada.
Te sentirás pleno. Que no te faltó nada.
Y teniendo en cuenta que tu vida nunca puede llegar a ser perfecta, al menos lo diste todo para alcanzar una vida extraordinaria.

Hay miles de desafíos que podemos elegir para alcanzar esa vida extraordinaria:

Puede ser un desafío en el trabajo, para mejorar tu carrera profesional y ayudar más al mundo.

Puede ser un desafío en tu propia casa, para mejorar la relación con tu familia.

Puede ser un desafío deportivo, porque sabes que te vendría bien mejorar tu estado físico, o explorar tus límites.

Puede ser un desafío mental, porque siempre quisiste tener más conocimiento de algún tema en específico.

Puede ser un desafío espiritual, porque sabes que te vendría bien un poco de paz en tu interior.

Puede ser un desafío muy, muy pequeño, pero que si lo haces todos los días, con el paso del tiempo se convertirá en algo gigante.

Puede ser un desafío gigantesco, imposible de lograr, pero que sabes que, aunque no llegues al final, aun así te habrá hecho crecer como nunca.

Entonces, ¿Qué desafío elegir? ¡Hay tantas opciones!

Si hay algo que hace mucho te mueres de ganas por empezar, no hay mucho que pensar. Ese es tu desafío.

Pero si no estás seguro sobre cuál elegir, ¿Por qué no irse a la segura?
Hay ciertos desafíos que son tan buenos, que nunca escucharás a alguien arrepintiéndose de haberlos intentado.
¿Algunos ejemplos?
Leer más libros
Aprender a meditar
Comer más sano
Hacer más deporte
Viajar

Y si me preguntas a mí, yo elegiría todas las anteriores al mismo tiempo.
Pero le daría más énfasis a combinar las últimas dos.

Viajar haciendo deporte.

¿Te gustaría apoyarme en mi viaje por el mundo? ¡Regálame un café!

Juan Pablo Toro
Juan Pablo Toro

Autor Deportista Nómade

¿Te gusta lo que lees? ¡Ayúdame compartiendo este blog a algún cercano/a!

1 comentario

Los comentarios están cerrados.